Green-Day

Unos cuantos acordes en quinta, melodías pegadizas y mucho humor. Y tocarlo todo tan rápido que no se quiera hacer otra cosa que pegar botes. Bienvenidos al paraíso.

Tres jóvenes norteamericanos de aire gamberro hicieron temblar hace veinte años los cimientos de la industria con un disco que aún escandaliza a los puristas del punk. Green Day supo despojar de cualquier reivindicación política el sonido de bandas como los Sex Pistols o los Ramones. Un álbum que para cientos de miles de jóvenes ha supuesto una vía de entrada a la música más allá de las fórmulas comerciales.

Fue el lanzamiento de la carrera de uno de los grupos más mediáticos de nuestro tiempo. Aunque no volverían a alcanzar el mismo éxito hasta la llegada de American Idiot once años después. Pero mientras este último es un disco de madurez, Dookie destila adolescencia, mucha fiesta, un toque de inseguridad y, ante todo, ganas de pasarlo bien.

Un disco que fue un éxito sin precedentes. Hasta cuatro singles de éxito se extrajeron de un trabajo que coronó las listas norteamericanas durante meses. Longview  fue la carta de presentación, una oda al aburrimiento, las drogas y la masturbación que supone una perfecta definición de todo lo que nos vamos a encontrar. Pero lo mejor estaba por llegar. “Do you have the time, to listen to me whine…”. Basket Case tenía manera de éxito instantáneo. El perfecto manual de punk rock moderno. Y la cadena MTV se enamoró de la canción y a finales de 1994 la emitía casi veinte veces al día.

Y con When I come around pasarían a la historia de la música. Un tema inspirado en los múltiples problemas y rupturas del vocalista de la banda con su novia (se casarían a finales de 1994). Pocas veces la apatía ha sonado tan apasionada.