La formula es sencilla: canciones de pop con toques electrónicos, intercaladas con momentos más acústicos y una espectacular voz que han convertido a la joven cantautora estadounidense Sara Hartman, afincada en Berlin, en una de las artistas más prometedoras del momento.Después de triunfar hace varios meses con Monster Lead Me Home y de telonear a artistas de la talla de