Green-DayUnos cuantos acordes en quinta, melodías pegadizas y mucho humor. Y tocarlo todo tan rápido que no se quiera hacer otra cosa que pegar botes. Bienvenidos al paraíso.Tres jóvenes norteamericanos de aire gamberro hicieron temblar hace veinte años los cimientos de la industria con un disco que aún escandaliza a los puristas del punk. Green Day supo despojar de cualquier reivindicación política el sonido de bandas como los Sex Pistols o los Ramones. Un álbum que para cientos de miles de jóvenes ha supuesto una vía de entrada a la música más allá de las fórmulas comerciales.

  • La formación gallega vomita su factura de pop y punk a partes iguales.
  • El tercer álbum del grupo llega tras fuertes sacudidas que retrasaron su publicación.
  • "No creemos que una banda sea mejor por llegar a más gente".
Triángulo de Amor Bizarro suelta en su música toda la rabia que tiene acumulada. Vomita sus letras mal hablantes de tintes reivindicativos mientras factura canciones que acumulan bases de rock, pop y punk a partes iguales junto con afiladas guitarras que llevan el ruido por bandera. No son "una banda fácil de escuchar" ni tampoco pretenden serlo, pero transmiten crudeza, frescura y dan un puñetazo sonoro con sus nuevos temas.Vic­to­ria Mís­tica es el disco pop de los galle­gos. No son una banda de pop. Pero jamás antes habían sonado tan claros. Año Santo (2010) era asfixiante, oscuro, lleno de rabia y llevaba al extremo los estándares de su debut homónimo. Su tercer disco bebe de los dos anteriores pero suaviza la propuesta. Que muchas canciones suenan al primer disco de Los Planetas es innegable. "El sonido no es tan diferente. En los anteriores trabajos había más balances hacia las canciones más agrestes pero en directo todo suena igual de crudo", matiza Rodrigo Caamaño, vocalista y guitarrista de la formación.