2012, un nuevo sistema de proyección digital llamado DCP inunda las pantallas de los cines de todo el mundo. Los principales estudios de cine anuncian su intención de abandonar el formato celuloide. lanzando sus nuevos proyectos sólo en formato digital. Kodak entra en bancarrota y los laboratorios de cine dejan de procesar películas fotográficas. La muerte del celuloide resuena más