En 1994 el vivero musical británico no encontraba su camino. El grunge había muerto con Kurt Cobain. El mundo buscaba su sonido. Tuvieron que llegar cinco músicos ordinarios (de clase trabajadora) de Manchester para redefinir la música de los noventa. Definitely Maybe fue una revolución, un disco fresco y desgarrador (de obligada escucha) lleno de clásicos instantáneos y mucho talento.