Guitarras acústicas, una pandereta, un cajón de percusión y una voz masculina y una voz femenina que se unen bajo una preciosa melodía de folk capaz de sorprender con un estribillo sencillo pero pegadizo. Una pequeña genialidad llena de fascinantes juegos vocales que supone el regreso de una de las formaciones más interesantes de la escena norteamericana de los últimos