La Sonrisa de Julia en Joy Eslava

  • La banda cántabra presentaba en Madrid su último trabajo, 'El viaje del sonámbulo'.
  • La formación demuestra que tiene uno de los mejores directos del panorama musical nacional.
Rock. Sin contemplaciones. La Sonrisa de Julia abandona su lado más pop sobre el escenario para sorprender a los asistentes. La formación cántabra demuestra sobre las tablas de la mítica sala madrileña Joy Eslava que tiene uno de los mejores directos del panorama musical nacional y que su música llega más allá de la etiqueta de banda de pop que les han colgado a lo largo de su carrera."Somos afortunados de poder vivir de la música y de que la gente aún compre entradas para nuestros conciertos con la que está cayendo". La Sonrisa de Julia cumple diez años, se sienten afortunados y no dejan de repetirlo a lo largo de un concierto que comienza algo frio y acaba en éxtasis.

Leonor

  • Marlango pesentaba en Madrid su último y aclamado trabajo, Un día extraordinario, en el que abandonan el inglés para dar paso al castellano.
  • Extenso concierto de más de dos horas en el que a lo largo de veinticinco temas repasaron algunos de los grandes momentos de su carrera.
La Riviera juega en las ligas mayores. Pocos grupos consiguen llenar la multitudinaria sala madrileña. Marlango no es una excepción. Aun así, algo más de media entrada (un millar de personas) para un show que la banda definía como "el concierto cumbre de la gira de presentación de Un día extraordinario", su último trabajo.Marlango tuvo muchos problemas para levantar un show que acabó rozando la perfección. El inicio es cuanto menos nefasto. Las canciones se suceden unas tras otras a gran velocidad y el público no responde, la voz de la actriz Leonor Watling queda enmarañada entre una ristra de instrumentos y para colmo, mucha gente llega tarde a la sala pensando que el concierto es a las diez y no a las nueve.