• Spotify, Deezer, Rdio y desde la semana pasada, Google Music. ¿Son los servicios de música en internet el futuro de la industria o un mero parche?
  • Los músicos españoles intentan desgranar el futuro de plataformas como Spotify.

Sólo hace falta ganar dinero. La oferta de servicios que nos permiten escuchar a bajo coste (o incluso gratis) toda la música que queramos a través de internet es cada vez mayor. Plataformas como Spotify, Deezer y la nueva apuesta de Google, Music, se presentan como el futuro de la industria musical, pero no dejan de formar parte de un mercado cada vez más masificado y ninguna de ellas es aún rentable para bandas y discográficas.

¿Son el futuro de la industria musical o un mero parche? Los artistas españoles intentan desgranar el futuro de estas plataformas centrándose en un medio como Spotify, claro líder del mercado, mientras se quejan de los rendimientos económicos que obtienen.

“Spotify es un chollo, un gran chollo, pero es un chollo porque a los músicos se les pagan cantidades ínfimas”. Alberto Jiménez, vocalista de Miss Caffeina, una de las formaciones españoles más alabadas del momento y que en este momento acaba de iniciar la gira de presentación de su segundo álbum, considera que la plataforma de streaming “es más repercusión que beneficio”, “porque hay mucha gente que no paga y escucha toda su música solo en Spotify”.

¿Cantidades ínfimas? ¿Cuánto gana una banda española en Spotify? Los datos no están claros y varían según las fuentes consultadas. Una discográfica independiente española asegura a este medio que Spotify les paga en este momento 0.0085 céntimos por reproducción de una canción. Por su parte Miguel Goñi, el hombre detrás de Origami Records, sello que gestiona a artistas como Jane Joyd o Havalina, también aporta sus datos: “En 2012, con más de medio millón de reproducciones, no me quedan libres ni mil euros. Económicamente no compensa absolutamente nada”.

Además, los beneficios hay que dividirlos entre las bandas y las discográficas según los porcentajes que tengan pactados por contrato. Por motivos como estos, una banda española de prestigio como Dorian se lanzó a la autoproducción en su último disco. Marc Gili, vocalista, letrista y guitarrista de la formación, explica que querían “controlar todo el proceso de ingresos por primera vez”. “La idea es que quien compre el álbum apoye directamente a la banda y además, vamos a tener un control directo de todo lo que ocurre en Spotify porque los procesos de cobro son tan opacos que ni siquiera las discográficas los tienen claros”.

Vida más allá de la promoción

Un músico de renombre en nuestro país y con más de diez años de carrera a sus espaldas como es Antonio López, Noni, vocalista y guitarrista del quinteto granadino Lori Meyers (autor de himnos del pop español como Tokio ya no nos quiere o Luciérnagas y mariposas) es incapaz de discernir cómo funcionará Spotify en un par de años: “Estamos en un momento de cambio y no sabemos aún si vamos por el camino correcto. El grupo vive de los conciertos porque Spotify no es rentable”.

“No deja de ser una herramienta de promoción, y eso está bien si eres un grupo novel, pero para los grupos que llevan muchos años en la música no aporta casi ninguna ventaja”, explica.

Muchos grupos esperan que la situación económica mejore mientras recurren a la promoción. La frase recurrente entre los músicos españoles es que la plataforma da visibilidad, ¿es suficiente? “Spotify no es más que una buena herramienta de promoción, para darse a conocer, donde la gente puede descubrir fácilmente tu música”, opina Marc Greenwood, guitarrista de La Habitación Roja, una de las formaciones más interesantes y populares del panorama musical español. “He visto mucho mundo y he podido comprobar que no se venden discos en formato CD, que Spotify no funciona y que la gente sólo va a los conciertos”, resume.

¿Y bandas más pequeñas? Los dúos The Bright y Fuel Fandango son dos de los proyectos más prometedores e interesantes que se pueden escuchar en España. Se encuentran presentado en este momento nuevos trabajos, continuación de sus aclamados debuts, y tienen claro que pese a no recibir rendimientos económicos, “para una banda pequeña es más el beneficio que te aporta Spotify que el que te quita”.

“Yo creo que Spotify está muy bien porque te da cercanía con la gente. Es verdad que antes se vendían más Cd’s y eran mejores tiempos para la música pero si siempre estamos quejándonos…”, narra Myriam Gutiérrez, vocalista y guitarra acústica de The Bright.

Por su parte Cristina Manjón, Nita, vocalista de Fuel Fandango, cree que “es genial que tu música pueda conocerse fácilmente en todo el mundo”, “Hace años tenías que adaptarte a las radiofórmulas, ahora proyectos como el nuestro, en principio más minoritarios, más underground, pueden calar en mucha más gente y llegar a triunfar”.

Daniel Arias, vocalista de la banda de rock Pasajero, explica que hay que entender Spotify como lo que es: “una herramienta”. “Nadie tiene por qué pagar por escuchar tu disco pero está bien pensar en usar las herramientas, plantearlas de manera positiva”. “Conozco gente que escucha los discos en Spotify para ver si le gustan y si tal, luego comprarlos”.

Desde Miss Caffeina sin embargo no tienen claro esta idea. “No hay un modelo de negocio bueno para la música aún”. Como explica Román Méndez, batería de la formación, “Spotify no es más que un parche contra la piratería” “Que puedan escuchar tu disco en Argentina o Japón esta guay al principio, pero si luego no puedes ganar lo suficiente para seguir viviendo música, te da igual cuanta gente la escuche”.

“El modelo de negocio está mal planteado”

Belly Hernández, piano, teclados y programaciones en Dorian, considera que la industria musical”está cambiando muy rápido” pero las discográficas todavía están” con un pie entre el modelo nuevo y el viejo”. “Servicios como Spotify han permitido que la música llegue a mucha más gente pero a coste de que se vendan menos discos”.

La misma opinión comparte Mónica Vázquez, vocalista del trio de pop electrónico Klein, una de las grandes revelaciones musicales nacionales del año pasado. Cree que el modelo musical “viene tocado desde hace bastantes años”. “La industria del lujo, el modelo de industria antiguo, está acabado, pero las multinacionales no acaban de darse cuenta de ello”.

“El modelo de negocio de Spotify está mal planteado”, añade Belly. “Es increíble, es guay que pagues una cuota y tengas toda la música del mundo. Pero siempre y cuando pagues la cuota. La gente aunque le pongas publicidad, no puede acceder a todo un catálogo de canciones gratis. Eso no tiene que ser”.

“Spotify es la radio de este siglo”, resume Sergio Vinadé, vocalista y guitarrista del cuarteto zaragozano Tachenko. “Va a estar todo en la nube, todo colgado pero el vinilo como objeto, quedará, porque poder tener algo en la mano es bonito”. Una cosa no quitara a la otra, tengo la posibilidad de tener música a mano pero también puedo tenerla en la mano”.

¿Y las discográficas?

Aunque Spotify lo niega y rehúsa dar datos, hay informaciones que calculan que paga a las multinacionales hasta seis veces más que a los sellos independientes por reproducción. Lo único veraz hasta la fecha es que las tres grandes ‘majors’ (Warner, Sony y Universal) tienen acuerdos económicos con la compañía de ‘streaming’ por suministrarle su catálogo y además, aunque en menor medida, forman parte del accionariado de Spotify.

Ante estas perspectivas poco prometedoras a corto plazo, hace un año más de 200 sellos independientes británicos decidieron abandonar a la vez Spotify en un “intento de proteger los intereses de sus artistas y luchar contra los nulos beneficios que obtenían”.

¿Y por qué los sellos siguen en Spotify? Desde PIAS, una de las grandes discográficas independientes a nivel mundial, dejan claro a lainformacion la posición de la compañía: “Entre estar en Spotify y nada preferimos tener Spotify”.

Félix Suárez, jefe de promoción de PIAS en España indica que aunque las cantidades que se obtienen en Spotify “son pequeñas”, “es más que nada”. “Aunque no lo parezca, es una manera de que la gente que escucha música haga llegar dinero a los autores”. “Es una iniciativa legal y de futuro”.

Marcos Collantes es el fundador y director de Mushroom Pillow, uno de los grandes sellos independientes de este país, que tiene entre su catálogo bandas como La Habitación Roja, El Columpio Asesino o Maga. Considera que la plataforma de música en ‘streaming’ es “el principio de una forma de negocio”. “En la actualidad es necesario estar en Spotify”, asegura.

“Spotify es el futuro de la industria musical. Los rendimientos económicos aún son bajos pero es un sistema genial para los usuarios, de gran comodidad y que aporta mucha visibilidad a los grupos”.

Josiño Carballo aporta otro punto de vista. El fundador y promotor de Ernie Producciones, sello gallego que cuenta con bandas como Niños Mutantes o los estadounidenses Nada Surf, cree que Spotify “es un arma promocional increíble”.”Subir un álbum y que lo puedan escuchar en otras partes del mundo es alucinante”.

“Como sello pequeño la gente tiene que escuchar mis discos. Económicamente Spotify es un timo pero igual hay que plantearse que el problema no es de la plataforma de música en ‘streaming’ sino de la industria en general”.

La misma opinión comparte Victor Velasco, director de Sones, sello catalán que tiene entre su catálogo grupos como Mishima o Manos de Topo: “Hay una realidad, ya no se venden discos. La venta de discos ni sostiene a la empresa ni la hace rentable por lo que tuvimos que replantearnos el negocio: gestión de artistas, de derechos…”.

“Ya no somos una discográfica, sino una empresa musical”, explica Victor. “Y que tu música pueda estar disponible de manera legal en cualquier ordenador o dispositivo móvil del mundo es genial”.

Spotify es el líder de mercado

Josiño tiene claro que hay otras plataformas en el mercado pero están más limitadas que Spotify. “Si quieres estar vivo tienes que estar. ‘¿Cuándo sale el disco en Spotify?’ comienza a ser una pregunta recurrente. Un disco sale a la vez en otras plataformas como iTunes pero…”

“Hay que estar ahí”, indica también Goñi. “La gente escucha el disco en Spotify y te ves obligado a subirlo”. “No eres nadie si no estás y además, a ver quién le dice a un grupo que no va a estar en Spotify”.

Como resume Josiño, “si una persona escucha un tema, lo busca y no lo encuentra, a lo mejor el grupo pierde un comprador, una persona que asista al concierto, un algo… porque de repente pasa página, descubre una banda llamada Vetusta Morla y la encuentra en todos lados”.

“No conozco a nadie en la música que no se haya quejado de lo que le pagan. Se quejaban antes porque no se vendían discos y se quejan ahora de las nuevas plataformas”, explica Collantes. “Yo puedo ser participe y aportar o ser participe y quejarme. Y que se quejen otros”.

Goñi es más pesimista: “Spotify es como Youtube, tienes que tener tu catálogo. Todo se muerde la cola”. Aunque matiza: “Si estas en muchos sitios cogiendo cifras ridículas, al final haces un total que bueno, te salva poco a poco”.