La Sonrisa de Julia en Joy Eslava

  • La banda cántabra presentaba en Madrid su último trabajo, ‘El viaje del sonámbulo’.
  • La formación demuestra que tiene uno de los mejores directos del panorama musical nacional.

Rock. Sin contemplaciones. La Sonrisa de Julia abandona su lado más pop sobre el escenario para sorprender a los asistentes. La formación cántabra demuestra sobre las tablas de la mítica sala madrileña Joy Eslava que tiene uno de los mejores directos del panorama musical nacional y que su música llega más allá de la etiqueta de banda de pop que les han colgado a lo largo de su carrera.

“Somos afortunados de poder vivir de la música y de que la gente aún compre entradas para nuestros conciertos con la que está cayendo”. La Sonrisa de Julia cumple diez años, se sienten afortunados y no dejan de repetirlo a lo largo de un concierto que comienza algo frio y acaba en éxtasis.

El viaje del sonámbulo, tema que da nombre al disco, es la carta de presentación de la velada. Los temas (Mitos, El error más bello…) se van sucediento con una sencilla y bien trabajada puesta en escena  y un sonido espectacular. Aunque parte del público no acaba de responder. El hombre que olvidó su nombre es el punto de inflexión. Algunas de las mejores canciones que la banda a facturado a lo largo de los años salen a escena. Con cientos de personas coreando Loco y Puedo, temas salidos de su anterior trabajo, ya no hay vuelta atrás.

La formación se toma un descanso. El cantante Marcos Casal vuelve a escena acompañado solamente de su guitarra: “Un capricho que me voy a dar”, aclara. Suena Naúfragos, una versión del mítico tema Hallelujah y otra sorpresa, el primer gran éxito de la banda, Llevo tu voz, canción que quizá hubiera ganado más con el grupo al completo.

Muévelo, una de las mejores canciones lanzadas este año, es el hit. El grupo lo sabe, sube al escenario a un ‘quinto componente’ invitado y empieza la fiesta. El momento cumbre de la noche. Quedaba tiempo para tocar Extraño y cerrar a lo grande con Euforia, tema que junto a Ivan Ferreiro les llevó al gran público hace ya cinco años.