¿Cómo ha conseguido un grupo sin promoción agotar entradas en Madrid y Barcelona en tan sólo un par de horas? The Cat Empire, una banda australiana desconocida para el público general capaz de refrendar sobre las tablas de un escenario un espectacular directo. La formación agota entradas un martes en una sala del tamaño de La Riviera y anuncian un nuevo concierto el día siguiente. ¿Cuánto tardaran en llenar de nuevo el recinto?

Un éxodo frenético sin apoyos discográficos ni campañas publicitarias en el que las redes sociales han tenido un protagonismo mayoritario. Hace sólo tres años un seguidor de la banda decidió crear un perfil en Facebook reclamando un concierto en España. Cientos de personas se unieron en pocos días. Objetivo conseguido. Siguiente parada: festivales de la talla del BBK Live o Cruïlla Barcelona, donde se conviertieron en una de las bandas más aclamadas.

¿Y su música? La formación factura canciones de pop guitarrero con toques de jazz llenas de influencias de la música jamaicana. Una mezcla frenética. Una fiesta.

Guía para introducirse en el universo de The Cat Empire. Los australianos presentan el tema Wolves, adelanto de su nuevo trabajo, donde la electrónica adquiere un papel predominante (aunque sin perder sus señas de identidad).

Brighter Than Gold, su mayor éxito hasta la fecha, sorprende desde los primeros compases. Una melodía pegadiza llena de cambios de ritmo con toques tribales. Una de las canciones más divertidas de los últimos años. Still Young, que adopta ritmos jamaicanos, es otro de los momentos álgidos en la carrera de la formación. Y temas como Falling, con un estribillo pegadizo y un espectacular trompeta, o Hello, letras recitadas sobre una melodía caótica que supuso los inicios de la banda, son imprescindibles en cada concierto.