Una voz madura con toques dramáticos que canta desinhibida sobre una poderosa base electrónica. Voulez vous danser avec moi? Melodías pegadizas junto a una perfecta estructura y un estribillo poderoso. La estadounidense Grace Mitchell maravilla desde los primeros instantes en que comienza a cantar.

La joven cantautora se adentró en el mundo de la música con sólo siete años y a una edad en la que la mayoría de las jóvenes promesas adolescentes siguen buscando su sonido sorprende por su madurez y sus cuidadas armonías. ¿Hemos mencionado que sólo tiene diecisiete años?

La artista, que sorprendió a la prensa especializada hace exactamente un año gracias a un pequeño EP de cuatro canciones de pop electrónico con toques comerciales y una cuidada producción, sorprende con el lanzamiento de Raceday, su segundo trabajo.

El tema de apertura, que da nombre al álbum, es una balada cargada de tintes épicos que por momentos no termina de funcionar, donde son inevitables las comparaciones con bandas de la talla de los británicos Aluna George, una de las mejores formaciones salidas del Reino Unido en los últimos años.

Pese a los comienzos, el pequeño trabajo de Grace Mitchell está cargado de sorpresas. NoLo es una de las canciones del año. Una voz que recita versos de manera acelerada sobre una base electrónica y un estribillo que sorprende rebajando las revoluciones. Imprescindible. Y Jitter, single de presentación, pese a que puede soñar demasiado experimental, crece con las escuchas. No en vano, es el tema causante de que Apple haya recomendado a la joven como uno de los artistas a seguir este año.

Cierran el disco Breaking Hearts y Bae. La primera es una torbellino pop sustentado en potentes bases electrónicas mientras que en Bae encontramos la colaboración del rapero francés S. Pri Noir. Una mezcla de idiomas y sonidos que funciona.

Larga vida a Grace Mitchell.