Miss-Caffeina

  • La banda madrileña Miss Caffeina lleva varios años siendo estandarte del pop rock a nivel nacional.
  • El quinteto publica su segundo trabajo, ‘De polvo y flores’.

“Te vas planteando objetivos pequeños en el mundo de la música. Hay que ser realista e ir paso a paso, aunque luego tu en tu casa sueñes con petarlo y ser una gran estrella del rock.”

Miss Caffeina suspiran. Devoran una bolsa de cacahuetes mientras esperan concluir “una dura mañana de entrevistas”. El grupo se encuentra inmerso en la presentación de su esperado nuevo trabajo, que sale a la venta este martes. “En días como hoy queda claro que la promo es la parte más dura de publicar un nuevo álbum”, señalan los componentes de la formación.

La banda madrileña factura canciones de pop guitarreras y directas, que les ha situado en primera línea de la música independiente nacional. Un éxito de crítica y público que les ha llevado a llenar salas durante dos años y medio a lo largo de la geografía española. Ahora esperan “superar el éxito obtenido” con la publicación de De polvo y flores, doce temas que aunque conservan la esencia de su debut, son más directos, atrevidos y sólidos.

“Queríamos transmitir la potencia de los directos al nuevo disco. Y creo que lo hemos conseguido”, “Bueno, quizá nos hemos pasado”, señala riéndose Alberto Jiménez, letrista y vocalista de la formación. “El nuevo disco es más rock, mucho más potente. Las canciones se han pensado para el estudio”, añade Román Méndez, batería de la formación. “¿Cómo nos definiríamos? Si le tuviera que explicar a mi madre nuestra música diría que hacemos rock”, explica Alberto.

Pasos pequeños

La banda lleva desde 2005 forjando paso a paso una carrera que tuvo su auge hace tres años con la publicación del aclamado, Imposibilidad del fenómeno. Pese al éxito, la banda apuesta por mantener los pies en el suelo y no dejarse llevar por las expectativas. “En España ya no hay ni clases ni pelotazos musicales, salvo Pablo Alborán”, señala Román. “Hay más carreras de bandas que se han labrado un nombre poco a poco”.

“La semana que Love of lesbian publicó su nuevo disco fueron número uno. Ya no hay frontera entre la música independiente y la comercial”, explica. “Ya no existe la música comercial porque no hay dinero para financiarla”, aclara Alberto.

“Por suerte hacemos la música que queremos y estamos donde nos gusta estar”, señala el guitarrista Álvaro Navarro. ¿Y si el disco no gusta? Román se lanza a responder: “Espero que nadie se plantee esa pregunta”. “Yo nunca pienso si va a gustar o no. Pienso si me va a gustar a mí. Es muy difícil que alguien haga un disco para que le guste a la gente. Si ya es complicado hacer un disco para que te guste a ti…”.

Alberto tampoco duda en dar su opinión: “Imagínate estar dos años de gira para presentar un disco del que no estás convencido. Si después de una gira larga te cansas de un disco que te gustaba …”.

Siguiente etapa

Pocas bandas en el panorama musical español pueden presumir de vivir exclusivamente de la música. Miss Caffeina no es una excepción: “Lo suyo es dejar de tener dos trabajos. Si todo sigue el curso que hasta ahora nos hemos planteado, esperamos poder vivir de la música en un año”, indica Álvaro.

“Llega un punto en el que es muy difícil tener dos trabajos, tanto a nivel físico como mental, por mucho que uno de ellos sea la música. Cualquier persona lo entenderá”, añade Alberto. “Vivir de la música no es un lujo económico sino como calidad de vida, significa que te puedes centrar solamente en progresar con tu banda”.

Román por su parte “intenta ser bastante cauto”. Espera que la repercusión que están recibiendo se traduzca también en ventas de discos y mucha gente acudiendo a sus conciertos. “Las ventas preocupan, está claro, por el simple hecho de que vender bien hace que hagas otro disco más e incluso puedas preocuparte solamente de tu carrera musical”.

¿Y las nuevas plataformas?

“A mí me gustan los CD’s, los puedes coger con las manos. A veces no le das suficiente valor a un álbum por ser algo que te has descargado de internet”, explica Román. “Yo incluso mantengo la esperanza de que salga en vinilo el disco”, comenta ante las risas de sus compañeros.

¿Y Spotify? “Spotify es básicamente una mierda”, señalan al unísono los componentes de la banda.

“Es más el beneficio que la repercusión que te da, porque hay mucha gente que paga una pequeña cantidad y escucha toda su música en Spotify. Para los usuarios es un chollo, pero es un chollo porque a los músicos se les pagan cantidades ínfimas”, indica Alberto.

Miss Caffeina – Disfraces