Nada-Surf

  • Catapultados al estrellato internacional, los norteamericanos fueron olvidados por la industria y acabaron resurgiendo de cenizas.
  • La formacion, que lleva veinte años facturando grandes discos de pop guitarrero y melódico, tiene listo su nuevo trabajo.

“Estoy en una habitación de hotel muy rara, en Berlin. El suelo no es más que cemento pulido y pintado. Termino una dura tarde de entrevistas y acabo de darme una ducha. El suelo debe de estar húmedo. Lo único que recuerdo luego es que me resbalo y segundos después le he pegado una patada al bajo y tengo un dedo del pie roto”.

Daniel Lorca blasfema, se queja, se toca el pie. “Me he dado cuenta que no aguanto. Voy a tener que reposar. El problema es que está el horno ahora como para… Hace dos días estábamos en Berlín y mañana en el Reino Unido. Me pueden poner una escayola para inmovilizar el dedo y no moverlo nada pero…”.

Posa el cigarro en el cenicero y se abre otra lata de cerveza. Daniel lleva todo el día concediendo entrevistas. Es bajista del grupo norteamericano Nada Surf, que estas semanas se encuentra presentando ante los medios su nuevo disco de estudio. “Tendríamos que hacer como los Rolling Stones antiguamente. Cada vez que sacaban un nuevo trabajo alquilaban una villa y se pasaban un fin de semana entero atendiendo a la prensa”.

En esta ocasión la villa paradisiaca ha sido sustituida por la casa de los padres de Daniel en Madrid. “Estamos mejor aquí que en un bar donde no se puede fumar. Pero vamos, que mi madre no me aguanta más. Mi madre nos aguanta un día o dos, no más”, bromea Daniel. Nada Surf odia los viajes en avión: “Son una faena”. “Cuando estás de gira no tienes que volar tanto pero ahora con la presentación te dedicas a bajar de un avión y subir en otro pocos días después. Es avión, avión y avión”.

Cuando acabaron la gira de If I Had a Hi-Fi, un disco de versiones lanzado el año pasado, los neoyorquinos sintieron la necesidad de volver a grabar un álbum con canciones propias. El precedente era Lucky, un trabajo más melódico en la carrera de la banda lanzado en el año 2007. Nada Surf terminaron en junio de grabar The Stars Are Indifferent To Astronomy, séptimo disco de su carrera y que estará en las tiendas el próximo 24 de enero. Daniel no se corta, asegura que tienen unas ganas “de cojones” de sacar el álbum.

“Si haces un disco es porque quieres que la gente lo oiga”, justifica. “Estamos deseando que salga a la venta ya que nos morimos de ganas de que la gente lo pueda escuchar”.

De ranas y pájaros

“La Rana no sabe que se llama Rana. El pájaro no sabe que se le llama pájaro y a las estrellas les es indiferente la astronomía”. El padre de Matthew, vocalista y guitarrista de la banda, es filósofo. Y siempre empieza sus clases con esta frase. De ahí proviene el nombre del disco, The Stars Are Indifferent To Astronomy. “Es una manera de recordarte la humildad. Podemos ser infinitamente insignificantes”, explica Daniel.

Nada Surf creen que su nuevo trabajo es más cañero que sus últimos discos. “¿Continuación de Lucky? ¿En serio? Todo el mundo interpreta nuestro nuevo álbum de maneras distintas. Hay gente que nos ha dicho que es muy guitarrero, que les recuerda a nuestro primer disco”, comenta Daniel. “En Alemania nos han dicho ya dos veces que odiaron Lucky, pero que este disco les encanta”.

Daniel le pega una calada al cigarrilo. Baja la vista al pie de vez en cuando. Considera que el paso del tiempo les ha hecho más eficientes: “Es normal que haya ciertas similitudes entre el nuevo trabajo y Lucky. Hay cosas inevitables. Evolucionamos y mejoramos. Hemos aprendido a gestionar mejor las grabaciones y a escribir mejores letras por el simple hecho de hacerlo”. “Si tú eres carpintero esperemos que quince años después seas mejor carpintero que al inicio”.

Al principio los tres componentes de la banda colaboraban en todo el proceso de fabricación de un álbum. Ahora es diferente. “Nos vamos especializando cada uno en su área. Si el que mejor hace el cocido soy yo, después de años donde los otros dos no han hecho un maldito cocido, no saben ni hacerlo”, indica Daniel.

Las letras de los últimos discos son todas de Mateo (Matthew). Daniel explica que llegó a escribir canciones para los primeros álbumes de la banda, como Slow Down o La Pour Ca. “Ahora ya no. Llegamos al punto de que Mateo era incapaz de cantar letras mías. Las letras son todas muy personales y Mateo no estaba cómodo con ellas”.

Domando canciones

Nada Surf tienen decenas de temas sin grabar que “simplemente no cuadran”. Un claro ejemplo es See This Bones, tema que se compuso para el álbum The Weight is a Gift. “No nos gustó, pero acabamos dándole una vuelta e incluyéndole en nuestro siguiente álbum”.

“Hay canciones que no se dejan domar. Cuando componemos una canción a veces pensamos todos que no nos gusta. Pero en ocasiones solo objeta un miembro de la banda y el resto no entiende el motivo. Con los años y los discos, como tenemos visión de futuro, tenemos la confianza de que hay canciones que si no salen en un álbum, ya mejorarán y saldrán en los siguientes”, comenta Daniel. “Tenemos decenas de temas acabados o casi acabados que no ven la luz ya que les falta algo”.

Más que un sólo tema

“¿Popular? ¡Otra vez la misma pregunta! en los conciertos no nos piden Popular para nada, no está ni entre las cinco primeras canciones”, aclara sorprendido Daniel. El tema de pop guitarrero, juvenil y sucio con el que mucha gente encasilló al grupo, llevó a Nada Surf a obtener reconocimiento mundial y vender millones de copias de su debut en 1996.

“La canción que siempre nos piden y nunca vamos a tocar es If you leave, una balada lenta que salió en la serie O.C. Un tema horrible, nefasto. La gente no tiene ni idea que ni siquiera es nuestro, que es una versión que hicimos por la discográfica que teníamos en aquel entonces”, indica Daniel.

“¡Y encima lleva un solo de saxofón! ¡Por favor! No hay fórmula mágica mayor para quitarle el Rock al Rock ‘n’ Roll que ponerle un solo de saxo”, argumenta.

  • Para saber más:

El trio estadounidense Nada Surf está formado por los neoyorquinos Matthew Caws e Ira Elliot y el bajista madrileño Daniel Lorca, afincado en Nueva York desde su infancia.

Matthew y Daniel, antiguos compañeros de colegio, formaron la banda en 1992. Cuatro años después editaron su primer álbum, High/Low un éxito de crítica y ventas gracias a la inclusión de Popular, su tema más conocido hasta la fecha.

El fracaso comercial de su segundo trabajo, The Proximity Effect, les cierra las puertas de la industria discográfica. La banda decide no rendirse y en 2002 publican Let Go, sin demasiada repercusión.

No sería hasta tres años despues cuando resurgen inesperadamente con The Weight is a Gift. Desde entonces son considerados una de las formaciones internacionales más interesantes. El 24 de enero publican su séptimo álbum de estudio, The Stars are indiferent to Astronomy, editado por el sello español Ernie Records.

Nada Surf – Waiting for something