DCode4

  • Un DCode cargado de problemas organizativos presenta el primer lleno de su breve historia.
  • Pese a la masificación y los fallos de organización, triunfó la música.

Demasiada gente. Veinticinco mil personas inundaron el DCode. Desde el inicio del concierto de Love Of Lesbian ya se intuían los problemas. Un evento musicalmente acertado pero con grandes fallos de organización. Muy masificado. Muchas cosas tienen que cambiar de cara a las próximas ediciones. ¿Por qué el DCode está llamado a no triunfar?

Difícil entender los horarios los del festival. ¿Love of Lesbian antes de Amaral? ¿Franz Ferdinand a la una de la mañana? Love of lesbian fue el grupo que más cantidad de público reunió después del de Franz Ferdinand. Sin duda más que Amaral. Y pese a estar colocados a las ocho de la tarde. Amaral tiene canciones efectivas y una vocalista inmensa. Pero no era la hora ni el lugar. Fue su única actuación del año en España pero mucha gente abandonó un concierto, que precedía a los escoceses Franz Ferdinand. Tampoco era la hora ni el lugar para John Grant. Correcto, pero demasiado soporífero a las seis y media de la tarde. Unos poco conocidos The Hot Soles, a la misma hora en el escenario pequeño, demostraron muchas tablas y pusieron a bailar a más gente que el americano.

– Los escenarios se solapaban. El recinto no es demasiado grande y los conciertos del escenario Heineken se solapan con el pequeño Campus Live. Sin ir más lejos, la gente que se encontraba escuchando a Reptile Youth podía oír de fondo el concierto de Amaral. En varios puntos del recinto se juntaban dos sonidos bastante molestos si no estabas pegado a los escenarios.

– Un evento muy masificado. Conciertos como el de Vampire Weekend o Franz Ferdinand dejaron claro que el recinto se quedaba pequeño. Empujones, pisotones… Demasiada gente en un espacio pequeño. Ni los televisores instalados para seguir los conciertos ayudaban. Una lástima. En próximas ediciones se debería controlar mejor el aforo, ampliar el recinto y permitir a la gente entrar y salir del festival (se evitó parte del botellón masivo en la zonas colindantes, pero creó agobio y masificación).

–  Inmensas colas. Imposible comprar bebidas, comida... Faltaron zonas de restauración. En determinados momentos, como al terminar el concierto de Love of Lesbian o durante el de Amaral, las colas y el agobio eran inmensas. Y los precios demasiado elevados.

– Los servicios eran prácticos, correctos, bien situados, pero insuficientes. Otra vez colas imposibles que podían llegar a durar medio concierto de uno de los grupos importantes. No era extraño que muchos jóvenes hicieran sus necesidades  en las esquinas del festival. Y los responsables de seguridad se encontraban desbordados tratando de impedir estos actos.

– Y sin papeleras. Incluso en la zona VIP costaba encontrar contenedores de basura. Y los que había no estaban señalizados. Para cuando terminó el concierto de Vampire Weekend una gigantesca alfombra de vasos, recipientes y restos de comida inundaba el césped. Demasiada suciedad. Y era imposible encontrar un lugar donde sentarse.

* Crónica de los conciertos de festival DCode: triunfó la música (pinchar para leer)