¿Oasis? ¿Los Beatles? ¿Interpol? De Nacha Pop a La Habitación Roja, durante muchos años la música española pareció fijarse más en las nuevas propuestas que venían desde el extranjero y en históricos grupos internacionales que en los sonidos tradicionales de nuestro país. Tal vez por la falta de trabajos de calidad o bien por ser un género denostado, el folclore nacional se vio relegado a un plano oscuro y lejano. Todo eso ha cambiado.

¿Fusionar Jotas y canciones de rock? Y lo mejor de todo, ¿sonar bien? Proyectos de la talla de Klaus & Kinski y Maronda (que acaba de publicar su nuevo álbum) nos han cautivado con algunos de los mejores trabajos nacionales de los últimos años. Obras novedosas que mezclan con éxito sonidos clásicos de nuestro país con las últimas tendencias. Se pueden hacer grandes álbumes sin tener que fijarse en el extranjero. Discos que todo el mundo debería escuchar al menos una vez.

Maronda – La Orfebrería Según los Místicos (2013)

La banda formada por Pablo Maronda y Marc Greenwood (bajista de La Habitación Roja) es una rara avis en el panorama musical español. Facturan preciosas canciones de pop que reivindican la tradición popular española que inauguraron grupos como Vainica Doble o Los Brincos, pero alternadas con momentos más guitarreros y claras influencias del folk americano. Debutaron en 2011 con el genial El Fin del Mundo en Mapas y sólo dos años después volvieron a sorprender con La Orfebrería Según los Místicos, un trabajo de doce canciones que si bien sonaba menos uniforme que su primer álbum, era un enorme salto de calidad en la carrera de la formación.

Deberías dejar de leer para escuchar el primer single de la banda, Volverás (himno actual, o de los 60), pero si aguantas, descubrirás que el disco es una colección de grandes canciones entre las que sobresalen temas como La cristiandad, que reivindica el mejor pop de finales de los noventa y principios de la década siguiente realizado por grupos como La Costa Brava, o la más guitarrera El ruido eterno, momento álgido del álbum, con la inmediatez de bandas de la talla de Nacha Pop.

 

Klaus & Kinski – Tierra, trágalos (2010)

Mezclar boleros y pop electrónico, entre otras influencias, no parece una conjugación acertada. Y sin embargo los murcianos Klaus & Kinski nos deleitaron con tres de los mejores trabajos que la música española ha dado en mucho tiempo. Cuesta quedarse con un álbum y la escucha de su discografía es claramente obligada. Su segundo disco, Tierra, trágalos, es un fascinante viaje por sonidos tan dispares como el pasodoble (El rey del mambo y la reina de Saba), el charlestón (Carne de Bakunin) y el pop electrónico (Ya estaba así cuando llegué), que sin embargo no se dispersa en ningún momento y sorprende con las escuchas.

Una voz que se arrastra entre instrumentos y melodías clásicas envueltas en letras fascinantes. La formación habla sin reparos de temas como la muerte, el miedo a envejecer o el sentido de la vida, recurriendo en muchas ocasiones a personajes de tendencias históricas tan variadas como el nazismo y el anarquismo o recurriendo a las historias que conforman el folclore español.

 

Los Planetas – La Leyenda del Espacio (2007)

Rock y flamenco. Flamenco y rock. El noveno disco de Los Planetas volvió a hacer grande a la banda de culto por excelencia de la música independiente española. La Leyenda del Espacio florece a la sombra de Enrique Morente hasta acabar convirtiéndose en una obra imprescindible del panorama nacional. No sólo eso, el título del álbum es una clara referencia a la obra más rompedora del flamenco, La Leyenda del Tiempo, de Camarón.

Los Planetas inyectan el alma del flamenco en sus canciones de rock alternativo. Palos tradicionales sin palmas ni guitarras españolas, pero consiguen transmitir más emoción que nunca. El grupo adapta poemas tradicionales en sus letras y sorprende en canciones como La verdulera o la más rockera Alegrías del incendio.

 

Lorena Álvarez y su Banda Municipal – Anónimo (2012)

Un trabajo minoritario pero sorprendente. El proyecto de la joven asturiana Lorena Álvarez rescata sonidos de la tradición clásica española, como las jotas, para expresar todas sus inquietudes. ¿Un álbum que se abre con el sonido de un rebaño de ovejas? Costumbrismo gastronómico, desolación ante la muerte, pequeñas historias ambientadas en la España árabe… Dieciseis canciones de corta duración, con personalidad y un característico sonido propio, que parecen convertirse en clásicos con cada escucha.

 

Lucas 15 – Lucas 15 (2007)

Nombre de tintes bíblicos para uno de los proyectos más peculiares que nos deparó la música española durante la pasada década. Una aventura del polifacético cantautor Nacho Vegas y el guitarrista de su banda Xel Pereda con la idea de revisar canciones tradicionales asturianas con el rock por bandera.

La necesidad de dos músicos de ahondar en sus inquietudes y de plasmar el folclore de su comunidad de forma que sea fácil de recordar y transmitir. El castellano y el dialecto bable (asturiano) se entremezclan en un álbum lleno de canciones de tintes épicos como el triste desencuentro amoroso de Romance de la Pola, la búsqueda de la religiosidad de El diciembre mes glaciar o la violencia de género de Moces a Bailar.