• El dúo se reafirma en su singular mezcla de estilos.
  • La formación, que demuestra que todavía es posible innovar en un saturado panorama musical, nos presenta su nuevo trabajo.
  • "No sabemos definirnos"
La electrónica y el flamenco parecían dos estilos musicales incompatibles, pero llevan ya varios años encajando a la perfección de la mano de Fuel Fandango. Esta es la historia de chico electrónico conoce a chica flamenca. Y de su unión, además del amor, nace uno de los proyectos más interesantes y recomendados que pueden escucharse en el panorama musical.Los comienzos no fueron fáciles. Meter en una misma batidora "música electrónica, música de baile, rock y flamenco a partes iguales" era una dura tarea que no terminaba de encajar. Y el grupo se pasó más de un año probando hasta dar con la tecla correcta, el sonido que poco a poco y gracias al boca a boca ha conseguido conmover al público y la crítica nacional, les ha llevado a tocar en más de catorce países y a protagonizar una popular campaña de televisión.

  • El quinteto madrileño nos presenta su primera colección de canciones.
  • Llega su gran puesta de largo ante el público.
¿Qué ocurre cuando cinco músicos veteranos mantienen la ilusión por hacer canciones? Los componentes de la formación madrileña UBHS decidieron hace menos de un año que su veteranía era un grado y aún tenían mucha música en el cuerpo.La banda, cuyas influencias van desde Antonio Vega hasta grupos más recientes como Vetusta Morla o Lori Meyers, factura canciones "agridulces, melancólicas y en algunos momentos también alegres" que se mueven "a medio caballo entre las nuevas tendencias y el pop ochentero". "No es música complicada. Tan simple como darle al play y dejarse llevar por las letras", explica Marcos Sierra, vocalista y compositor de la banda.

  • El duo leonés detalla su salto de gigante al castellano.
  • 'Estados' es el trabajo llamado a refrendar el éxito de una de las grandes revelaciones del panorama musical nacional de los últimos años.
Un viaje de miles de kilómetros entre el sur árido y profundo de los Estados Unidos y los duros inviernos leoneses. Dos mundos totalmente diferentes que llevan ya tres años confluyendo en un mismo territorio musical de la mano de The Bright. Y que para sorpresa de todos ahora suena en castellano.La formación que creció imitando a los grupos clásicos del folk americano da un paso más en la búsqueda de su propia identidad cambiando de idioma contra la monotonía. "Un día me dije, venga, quiero probar cosas nuevas, quiero escribir algo en Castellano. Y acabó saliendo Ela. Quedé tan contenta que decidí continuar", narra Myriam Gutiérrez, vocalista y guitarra acústica de la formación a la vez que señala que "América ahora suena en castellano".Soundtrack for a winter’s tale supuso el descubrimiento de un dúo con carácter propio fruto de la aterciopelada voz de Miryam y de la fuerza de las guitarras y las mandolinas de Aníbal Sánchez. Ahora vuelven más "rockerillos" y "cañeros" en Estados, lo que les "pedía el cuerpo".