Llewyn Davis y su voz melancólica. Su guitarra y la soledad. Nunca sonrie y desprende tristeza y pesimismo. No tiene casa propia, la mujer de sus sueños no le quiere y el compañero con quien formaba un dúo se ha suicidado. Y sin embargo sus canciones son desgarradoras. Brillantes. Los hermanos Coen sorprenden con una película que fascinará a cualquier persona que ame la música.

Greenwich Village, años sesenta. Territorio de leyendas como Bob Dylan, Joni Mitchell o Tom Paxton. Una de las épocas doradas de la música norteamericana. El escenario no puede ser mejor. Los hermanos Coen construyen una de las mejores películas de los últimos años y de su filmografía gracias a una historia de perdedores y su lucha por salir adelante, en este caso, la historia de un solitario músico de folk en su intento de triunfar y hacerse un hueco en el lugar más competitivo posible.

Sin duda alguna, A propósito de Llewyn Davis tiene un lugar en el olimpo de películas que llevan la música por bandera. ¿Cuáles son las mejores? Repasamos tres cintas imprescindibles de los últimos años que todo melómano debería ver.

Searching for Sugar Man (2011)

Una película imprescindible. Basada en hechos reales. En realidad hablamos de un fascinante documental ganador de un oscar que cuenta la increíble historia de un compositor americano que lanzó sin éxito dos álbumes en los años setenta, pero se convirtió en una leyenda y supuso la revolución del Apartheid en Sudáfrica. Y nunca se enteró hasta que hace sólo un par de años un grupo de fans le encontró por internet. Rodriguez tiene ahora setenta y un años, gana millones girando por el mundo, está a punto de terminar su tercer trabajo y el tema principal del documental, que da nombre al mismo, es ya una canción de culto. Pero su historia sigue emocionando como el primer día.

Once (2006)
Una historia de amor rodada en sólo dos semanas con poco presupuesto que maravilló al mundo y acabó ganando el oscar a la mejor canción. I don’t know you. But I want you… (No te conozco. Pero te quiero). El tema Falling Slowly nos maravilló y conquistó de forma sutil. Un piano. Dos voces que se empastan. Y una historia de amor. La historia de Glen Hansard y Markéta en Once no sólo es mágica, sencilla y tiene visos de realidad. Se volvió real. Y los protagonistas acabaron llevaron su música por el mundo. En la cinta, él da vida a un joven irlandés con el corazón hecho trizas tras una infidelidad de su novia de toda la vida. Arregla aspiradoras en un pequeña tienda familiar mientras por la noche toca sus propias canciones en la calle. Ella es una joven inmigrante checa casada con un hombre mayor que se ha quedado en su país de origen y vende periódicos y rosas en la calle para poder vivir. Y encuentran en la música una vía de escape.

The Boat That Rocked (2009)
Una interesante cinta que retrata en clave de comedia la censura que sufrieron las radios musicales en Inglaterra a finales de los años sesenta, una época en la que sólo se permitia una emisora en el país, la cadena pública BBC, la cual no emitía temas de rock. La película narra a través de un barco ficticio lleno de personajes hilarantes la historia de las numerosas radios que para programar la música de la época emitían desde barcos en aguas internaciones. Y los numerosos intentos del gobierno británico por prohibir estas emisoras piratas. El conocido actor inglés Bill Nighy es dueño de la radio pirata más prestigiosa del momento, con veinticuatro horas ininterrumpidas de programas musicales con temas de artistas claves de la época como The Who, The Rolling Stones o David Bowie. No sólo eso, el barco es una continua fiesta de fans, mujeres y mala vida al margen de las autoridades inglesas. Y entre el elenco de locutores de la cadena, destaca sin duda alguna la brillante interpretación del recientemente fallecido Philip Seymour Hoffman.